El rey Lyon da miedo

Las llaman “las imbatibles”. Al menos así es como se refieren a ellas en el sitio oficial del Wolfsburgo, su próximo adversario en la final de la Liga de Campeones Femenina de la UEFA que este jueves 23 de mayo se escenificará en el estadio londinense de Stamford Bridge. Es verdad que semejante sobrenombre suena un tanto exagerado cuando se trata de deportistas. Pero en este caso parece legítimo, porque las jugadoras del Olympique de Lyon son, hoy por hoy, las reinas absolutas del fútbol femenino.

Los hechos están ahí. En el campeonato francés, el OL no ha perdido ningún partido desde el 14 de marzo de 2010, fecha en que el FCF Juvisy le endosó un 2-0. Si tenemos en cuenta todas las competiciones, las leonesas no han hincado la rodilla durante el tiempo reglamentario desde el 17 de marzo de 2010. Las tres derrotas que han sufrido desde entonces se han saldado en la tanda de penales: una en la Liga de Campeones 2009/10 frente al Turbine Potsdam alemán, y dos en la Copa de Francia, frente al París Saint-Germain en 2010 y el Juvisy en 2011.

Además de estas larguísimas rachas están los trofeos: siete títulos de liga, una Copa de Francia y dos Ligas de Campeones de la UEFA, para no mencionar más que las series aún en vigor. Imposible encontrar un palmarés mejor en el planeta fútbol. A falta de apenas unas horas para la disputa de su cuarta final continental seguida, fifa se ha entrevistado con Louisa Nécib y Patrice Lair, centrocampista y entrenador respectivamente de esta máquina imparable.

“Creo que la gente  cabal no se da cuenta de lo que este equipo está realizando. Por desgracia, la hazaña se ha convertido casi en rutina. Acabamos de ganar por penaltis la semifinal de la Copa de Francia frente al Montpellier, y hemos salido un poco con la impresión de haber perdido por 4-0″, ironiza Lair en referencia a un partido que el presidente del OL Jean Michel Aula, curiosamente, ha propuesto que se dispute de nuevo tras una tanda definitoria controvertida.

“No sé si nuestras actuaciones se aprecian en lo que valen. Si un equipo masculino lograra hoy los rendimientos que nosotras cosechamos, seguramente se le daría más bombo… De todos modos, nosotras, las jugadoras, estamos satisfechas de lo que hemos hecho y eso nos basta”, agrega modestamente Nécib.

“Damos de comer caviar, pero algún día se acabará. Estamos viviendo una epopeya fabulosa. ¡Llevamos tres años sin perder, sumando éxito tras éxito, marcando toneladas de goles! Llegará el momento en que las fuerzas nos fallen, y será normal. Mis jugadoras no son extraterrestres”, previene Lair.

Seguro que no lo son, pero tampoco dejan de ser fuera de serie. Pocos clubes pueden jactarse de contar con tanto talento en sus filas y futbolistas del calibre de Camille Abily, Lara Dickenmann o  la misma Nécib. Por si fuera poco, el Lyon reclutó a principios de la temporada a la estrella estadounidense Megan Rapinoe y a la figura japonesa Shinobu Ohno. “Megan es una jugadora fabulosa, pero es inconstante. Espero que mejore su regularidad”, subraya Lair. “En cuanto a Shino, tiene dificultades para adaptarse a la mentalidad francesa. Espero que eso se resuelva pronto y que ella pueda aportar todo lo que yo sé que tiene, o sea, profundidad en el juego, vivacidad y eficacia”.
 
Prohibido aflojar
Hay que reconocer que el entrenador del Lyon no es precisamente indulgente con su campeona olímpica y su campeona del mundo, pero así es el “método Lair”: exigencia para aspirar a la excelencia. “En el Lyon todas las jugadoras actúan en pie de igualdad. Nadie es verdaderamente titular. Basta con un bajón de forma para ser relegada al equipo de reservas, es decir, al banquillo”, confirma el técnico. Para muestra, un botón: la internacional sueca Lotta Schelin, elegida mejor jugadora del campeonato de Francia en mayo, fue apartada del primer equipo en uno de los partidos disputados en octubre.

“El entrenador no es severo pero sí muy riguroso. Apunta siempre a lo más alto”, tercia Louisa Nécib, que conoce muy bien a Lair por haber jugado ya a sus órdenes en el Montpellier en 2006. “Él es uno de los principales artífices de nuestros títulos. Gusta mucho en Lyon por su profesionalismo. Insiste en el empeño de emplearse siempre a fondo, de no relajarse, que es evidentemente el peligro que acecha cuando un equipo lo gana todo. Pero él consigue mantenernos en el mejor nivel”.

A todas luces, logra incluso elevar ese nivel. Este año, en la Liga de Campeones, el Lyon ha recabado ocho triunfos en otros tantos partidos, inscribiendo de paso 29 goles y no concediendo más que uno. Lo mismo vale decir de la campaña en el campeonato galo, donde el OL ha encadenado 21 victorias con un balance goleador de 129 tantos a favor y 5 en contra.

“De todas formas, mi trabajo es más fácil que el de esos técnicos que dirigen a chicas que van a entrenar por la tarde después del trabajo o las clases. Yo tengo la suerte de disponer de un grupo profesional. Los buenos resultados son una consecuencia lógica. Hoy en día debo de ser uno de los entrenadores más afortunados del mundo”, comenta Lair.

Su fortuna es envidiable, en efecto, sobre todo para Ralf Kellermann, su homólogo en el Wolfsburgo. “Es el mejor equipo de club de todos los tiempos”, proclama sin cortapisas el estratega de las Lobas en alusión a su terrorífico rival.

 

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